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Periodista especializada en moda y belleza.
Actualizado a 07 de marzo de 2023, 15:45
No nos ha dado tiempo a asimilar todo lo que hemos visto en la Pasarela de Milán cuando ya nos tenemos que poner en marcha para prerarnos para todo lo que viene. Y es que este lunes, sin tregua, ha dado comienzo la Semana de la Moda de París, uno de los eventos más esperados del año donde las marcas más reconocidas a nivel mundial exponen sus creaciones.
La capital francesa será el escenario de las propuestas para mujer de otoño-invierno 2023-2024, poniendo el broche de oro a unas semanas intensas en las que se han sucedido importantes pasarelas, como la de Londres, Nueva York o la mencionada semana de la moda italiana, donde hemos podido ver tendencias que ahora se trasladarán de una forma diferente a la calle y a la alfombra roja.
En total serán 106 las firmas que desfilarán cubriendo el calendario oficial de esta semana de la moda -67 desfiles y 39 presentaciones- organizada por la Fédération de la Haute Couture et de la Mode en colaboración con Defi, L’Oréal París y DS Automobiles.
Como suele ser habitual en París, las ubicaciones de cada firma son secretas hasta el momento del desfiles y se mueven entre diferentes puntos de la ciudad, aunque algunos puntos ya no son tan secretos pues hay grandes marcas que suelen repetir su ubicación y ya la han fraguado como su gran sello de identidad, es el caso de Chanel con el Gran Palais o el patio del Louvre con Louis Vuitton.
El resto de desfiles se celebran en lugares céntricos de fácil acceso para los asistentes. De esta forma se dota de a la ciudad de un ambiente típico de estas semanas en el que el movimiento a través de las calles más céntricas no cesa.
Los dos grandes referentes han apostado por el estilo de oficinista como una de las líneas conductoras de sus desfiles. En el caso de la firma dirigida por Maria Grazia Chiuri lo que ha comenzado siendo un sobrio desfile en blanco y negro ha ido agregando otros tonos hasta construir una rica paleta de color y tejidos brillantes en conjuntos que incluso han presentado varios estampados en un mismo estilismo.
Por parte de la firma que cerraba ayer la agenda oficial, ya sobriedad ha sido mayor y las estructuradas chaquetas en la zona de los hombros ha sido el último punto que ha roto el minimalismo inspirado en los años 90.
Han contrastado otro tipo de propuestas mucho más sensuales y femeninas en las que los motivos naturales se disponen en tres dimensiones sobre los tejidos.
Las transparencias y la superposición de diferentes capas también ha tomado un lugar importante en las propuestas de la firma. El estampado de lunares ha sido uno de los más vistos.
Los conjuntos coordinados de punto y especialmente las chaquetas han sido protagonistas en este místico desfile que se ha trasladado sobre la pasarela en prendas sencillas.
Los vestidos largos en blanco y negro, un mix de colores que identifica a la marca, han sido una de las propuestas más sensuales.
El desfile se ha convertido en un homenaje a la camelia, uno de sus símbolos más reconocibles que ha estado presente a través de aplicaciones en tres dimensiones.
Los conjuntos de tweed no pueden faltar en ningún desfile de Chanel. Esta vez la firma los combina con jerséis de punto donde introduce el color.
La firma ha presentado unos bolsos cuyo estampado realista imita un edificio francés. Se ha conjugado con trajes de chaqueta combinados con tops con escotes vertiginosos.
Los volúmenes en faldas y vestidos con marcadas cinturas dejan de lado su toque más clásico con un accesorio inesperado: gafas luminosas.
Como si de un rompecabezas se tratase, las modelos desfilan con formas, no con prendas.
Los detallistas estampados florales han estado muy presentes en la colección en diseños como este que enfatizan la figura de la mujer.
El contraste de estilos es la propuesta de esta salida en la que una chaqueta perfecto se integra sin problemas en una barroca falda de bajo asimétrico.
La languidez de la prenda contrasta con la importancia de la flor en tres dimensiones que ocupa uno de los laterales superiores.
Los cuadros ingleses han sido uno de los motivos que más se han repetido en la colección. En este caso en un conjunto coordinado de falda y americana.
El estampado animal en forma de prenda de abrigo con pelo también ha sido una apuesta que se ha repetido en varios looks. En este caso se trata de un abrigo largo que se coordina con prendas neutras debajo.
Las prendas de corte sastre, como este chaleco se combinan con la vuelta de los pantalones de tiro muy bajo que se enfatizan con cut-outs.
Todos los estilismos del desfile de Valentino tienen a la corbata como protagonista: con camisas, shorts, abrigos de lentejuelas, pantalones de pinzas... Pero siempre la corbata.
En el otoño de Valentino enseñamos las piernas, y los shorts cobran protagonismo y se esconden debajo de jerséis y chaquetas oversized.
Las corbatas se cuelan hasta en los vestidos vaporosos o minivestidos de lentejuelas. Corbatas de día y de noche. Y en todos los colores.
Los vestidos de Pierre Cardin se llenan de sofisticación y color, mezclando el rojo con el morado o el fucsia y el naranja. Y nos encanta.
La sastrería ha estado presente en el inicio del desfile de Pierre Cardin, con una chaqueta a las que se les ha dado una vuelta de tuerca con el patronaje.
Hemos visto multitud de minivestidos de color que por un momento, nos ha trasladado a la época de los 60.
Los vestidos con volúmenes y más teatrales, típicos del fallecido McQueen, también han cobrado protagonismo, en una versión más sosegada. ¿Uno de los colores que más ha brillado? El rojo.
La sastrería ha sido protagonista en el desfile de Alexander McQueen, en el que hemos visto blazers y pantalones de todo tipo, casi todas las prendas teñidas en negro.
El escote que luce Naomi Campbell con este diseño de Alexander McQueen se ha convertido en uno de nuestros favoritos en la pasarela de París.
El desfile de Elie Saab está lleno de color: burdeos, verde lima, celeste, rojo... Pero ha destacado este primer color, ¿es el burdeos el nuevo negro? Lo hemos visto en tops, capas, faldas vaporosas y vestidos.
Los trajes de dos piezas de Elie Saab nos recuerda que la sofisticación no tiene límites. La pedrería, los bordados y las transparencias se ven de manera más evidente pero también en detalles más sutiles.
Las flores florecen, nunca mejor dicho, en el otoño de Elie Saab. Flores de colores vivos que se cuelan en las transparencias de las faldas, en vestidos, capas pero también en chokers con flores de colores en tamaño XL. La primavera florece antes la próxima temporada.
La mujer de Comme des Garçons se viste de volúmenes y teatralidad, con tocados esculturales y vestidos que esconden la silueta de la mujer.
¿Una de las tendencias que podremos ver en la calle y que se inspira en Comme des Garçons? El pelo, en color negro.
El rojo, el negro, el burdeos, el blanco... No son muchos los colores que vemos en Comme des Garçons, pero las prendas coloreadas tienen gran presencia.
Abrigos, gorras, cinturones, botas... En los looks de Hermès vemos los accesorios clásicos de la marca dándole un twist a estilismos ya de por sí sencillos. Pero siempre elegantes.
Los tonos tierras se oscurecen y se aclaran, viendo atisbos de camel, caramelo o color chocolate. Y en ellos vemos superposición de prendas, looks a los que no les falta detalle.
Los tonos tierra, negro y rojo. Esas son las tonalidades que hemos visto en el desfile de Hermès, en el que solo hemos visto elegantes estilismos monocolor.
Andreas Kronthaler ha hecho un homenaje a la fallecida Vivienne Westwood. Hemos podido hacer, de alguna manera, un repaso por todos sus desfiles.
El viudo de Vivienne Westwood ha subido a la pasarela a modelos de todas las edades y estilos demostrando, de alguna manera, que la moda de Westwood era para todos.
Precursora de lo rebelde, lo punk... La estética militar, de la moda londinense. No han faltado estampados tartán, maxichaquetas, el toque teatral que tanto le gustaba... Y un remix de prendas que definen muy bien el universo de la diseñadora fallecida.
El debut de Harris Reed como diseñador de Nina Ricci trae una tendencia evidente: más es más. Esto se debe a que el diseñador ha hecho un repaso por la historia de la marca.
Los trajes de chaqueta, los colores vivos y las maxiflores y maxipamelas han coronado algunos de los estilismos más elegantes de la pasarela. Un look imponente... Muy fácil para inspirarse.
Junto a las flores y los lunares, lo lazos también han cobrado protagonismo en tops, vestidos, faldas... Con estilismos más formales y en otros más casual, como este con vaqueros. El 'más es más' también en los looks más sencillos.
Victoria Beckham ha presentado una colección en la que encontramos vestidos vaporosos y trajes sastre, líneas sobrias y plumas a modo de decoración.
La pluma es protagonista, coronando escotes en vestidos de diosa y en vestidos satinados, donde no tiene movimiento pero se ve estampada.
La colección de la diseñadora viste a la mujer las 24 horas del día, con blazers, minivestidos, vestidos vaporosos para la noche y jerséis para el día. Todo se mezcla.
El negro ha sido el color protagonista, que hemos visto en minivestidos, polares, tops en clave sexy, blazers 'oversized' y gabardinas.
Las prendas con 'cut outs' vuelven a estar presentar la próxima temporada, siendo Coperni una de las firmas que más apueste por ello.
Coperni ha presentado sus propuestas en un desfile considerado como 'histórico' donde robots han compartido protagonismo con las modelos, vestidas en un estilo sobrio.
Las formas arquitectónicas a base de líneas puras han sido una de las propuestas más llamativas del desfile. Se han mostrado prendas con originales formas que exceden los patrones típicos.
Originales patrones que forman rígidas estructuras se mezclan con faldas vaporosas y traslúcidas que nos indican que esta prenda seguirá presente el próximo otoño-invierno.
Los conjuntos con estampados de cuadros, así como los vestidos han sido presentados en varios looks.
Se apuesta por un calzado muy original, las botas altas con caña completamente caída. Si el invierno pasado ya vimos como este tipo de calzado perdía estructura y se arrugaba ligeramente sobre la pierna, de cara al próximo otoño-invierno, esto se lleva al extremo.
Una de las prendas más repetidas a lo largo de todo el desfile han sido los vestidos túnica, ajustados mínimamente a la cintura y con mangas poco estructuradas.
El cuero se trabaja tanto en abrigos, como en prendas interiores y accesorios. Se apuesta por la gabardina negra en formato oversize, cuerpos, como el de la foto y los bolsos tipo saco en colores neutros.
El total denim, una tendencia de plena actualidad que la diseñadora ha llevado a la pasarela con este mono que ha combinado con unos botines en el mismo material.
Los estampados de formas suaves sobre prendas exteriores se presentan como una alternativa a las prendas de un color sólido.
El punto ha sido un material recurrente en jerséis anchos y minivestidos como este a los que se suman botas altas con reminiscencias de los años 60.
La figura femenina se convierte en protagonista en este look en el que los materiales se funden a un solo color, el negro.
Marant vuelve a apostar por combinaciones de color que cada vez resultan menos extrañas como el rosa y el rojo que ha estado representada en varios looks.
Los hombros marcados están siendo la tendencia en la que todas las firmas se ponen de acuerdo en esta edición de la pasarela. El turbante como complemento cobra fuerza.
La capa cortas ha sido una de las piezas estrella de la colección y se ha repetido el mismo patrón en varios colores. Se combina con botas altas.
El negro ha servido como base para jugar con materiales y patrones creando looks inesperados con cortes a trevidos.
Los abrigos de pelo con una estructura muy cuadrada que da protagonismo a los hombros se combinan con botas muy altas en el mismo tono.
El negro ha sido uno de los colores predominantes en el desfile en diferentes tejidos y materiales en tres dimensiones.
Los patrones de americanas y camisas oversize han puesto el contrapunto a la mayoría de propuestas que han sido muy femeninas y destinadas a ensalzar la silueta femenina.
El rosa ácido ha sido uno de los colores acentos que se han visto sobre la pasarela en total looks como este o complementando a looks negros.
Los remaches metálicos han aparecido en prendas y en complementos como cinturones destacando con su brillo sobre fondos de un color liso.
Una línea estética protagonizada por remaches metálicos se ha compensado con piezas de pelo. Este elemento también ha aparecido como detalle en otras prendas.
Los cortes estructurados a dos colores, en este caso naranja y negro, han estado muy presentes en una colección de estética casi futurista.
Las prendas con nudo estarán muy presentes en el próximo invierno y se recupera la silueta de la falda midi con volumen.
La importancia de los tejidos se reivindica con este conjunto de raso en dos colores, cuyo contraste marca la cintura.
Balmain pone sobre la pasarela su interpretación del esmaquin: grandes solapas en contraste y tejido de terciopelo.
Los cut-outs por todo el cuerpo predominan en la propuesta de esta firma donde la ropa interior queda al descubierto.
Los escotes asimétricos y los tejidos enriquecidos con detalles y transparencias se convierten en protagonistas de patrones minimalistas.
También hemos visto cómo se imita los elementos naturales con los tejidos que se superponen a otros materiales transparentes.
El brillo ha sido la tónica que ha predominado en la colección de recientemente fallecido Paco Rabanne. La plata se mezcla con el oro en esta propuesta.
Los materiales metálicos utilizados por el diseñador que fundó la firma han estado presentes como homenaje a su legado.
También hemos visto siluetas muy noventeras con faldas largas que se complementan con tops muy cortos, dejando el abdomen al descubierto.
Las prendas con estampados florales han dominado la pasarela sobre patrones oversize y de corte masculino.
Los estampados artísticos, como las flores pintadas o los trazos de pintura han sido el hilo conductor de la colección en prendas de exterior.
Esta ha sido otra colección en la que la raya diplomática ha estado presente. Esta vez se mezcla con tejidos y patrones mucho menos encorsetados.
El escote halter y el patrón ceñido y simple de este vestido recuerda al minimalismo de los años 90. Se utiliza un fino cinturón para marcar la silueta como único complemento.
Las chaquetas amplias con reminiscencias de los años 80 y muy marcadas en los hombros se combinan con elementos mucho más delicados como los lazos en el cuello.
La raya diplomática sigue estando muy presente, pero Saint Laurent introduce un nuevo enfoque en su desfile: mezcla dos tipos de este estampado en un mismo look.
La falda confeccionada con el patrón del New Look ha sido uno de las siluetas más vistas en el desfile, tanto en color negro como en coloridos estampados.
El estilos de oficinista se alza como una de las grandes apuestas de la casa francesa y, en concreto, la corbata será un complemento que por fin se abra hueco en el armario femenino.
El color negro ha sido el protagonista de gran parte de la propuesta. Con esta apuesta se ha dejado que los tejidos cobraran dimensión decorándolos a veces con elementos en tres dimensiones.
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